Probablemente, no hay una sola pareja que no haya peleado al menos una vez en su vida. Como muestra la experiencia, el motivo de una disputa puede ser algo insignificante, muchas veces absurdo. No siempre tenemos la oportunidad de vernos y escucharnos desde afuera, pero podemos aprender de las experiencias de otras personas. Nuestra colección de historias te dirá por qué cosas definitivamente no vale la pena pelear.

Lasueno ha recopilado para ti 10 historias sobre las razones más ridículas que existen para pelear con tu pareja. Tal vez te causen risa y te ayuden a reevaluar tu relación al mismo tiempo.

  • Estoy casada hace 5 años, y recientemente me peleé con mi esposo por unos platos sucios. Por lo general, en las familias nadie quiere lavarlos, pero en nuestra pareja todo es al revés. Mi marido, Alex, me dijo que iría a la tienda, y al volver, lavaría los platos. Pero yo me encargué de eso para que él descansara y mirara el televisor. ¡Mi esposo llegó a casa y se ofendió porque lo había privado de la oportunidad de lavar las cosas! No nos hablamos durante toda la tarde, pero luego decidimos que eso no podía ser un motivo para pelear, e inmediatamente nos reconciliamos.
© Perfetti sconosciuti/leonefilmgroup
  • Mi novio acariciaba al gato. De repente me mostró su espalda y dijo: “Mira, se ha vuelto rojizo”. Mi mascota es blanca y negra, y no tiene ningún tono rojo. Dije eso, y al final todo se convirtió en una enorme disputa. Mi pareja buscó imágenes de gatos de diferentes colores en Internet, y comenzó a acercar al pobre animal a la pantalla para compararlo con ellos. Como resultado, él pasó dos horas sentado y enfurruñándose en la habitación de al lado.
  • Con mi esposo siempre nos peleamos por razones extrañas. Durante 2 años de vida de casados, no tuvimos conflictos serios. Pero, por lo general, discutimos cuando vemos una película en la computadora. Cuando hay que subir o bajar el volumen, todo se convierte en un verdadero problema. ¿Quién hará eso? ¿Quién se levantará de la cama para ir hasta el aparato electrónico? En ese momento comienzan las comparaciones de quién trabajó más duro y está más cansado. Necesitamos urgentemente un control remoto.
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  • Mi ex novio tenía un gran ego. Un día me dijo que, si tuviera más dinero y tiempo, habría escrito un libro más interesante que “Crimen y castigo”, ya que él por naturaleza era más talentoso que Dostoievski. No podía perdonarlo por faltarle el respeto a mi escritor favorito, así que nos peleamos seriamente y nos separamos.
  • Mi esposo recientemente cumplió años. Preparando los platos para la mesa, puse poca sal en una ensalada. Esa fue la razón de nuestra mayor pelea durante toda nuestra vida juntos. Su hermano decidió bromear y dijo que yo no amaba a mi marido, ya que ponía pocos condimentos en la comida. Mi esposo no habló conmigo en toda la tarde, y cuando todos se fueron, él armó un escándalo. Me preguntó por qué había dejado de amarlo. “¿Cómo que dejé de amarte?”, pregunté indignada. “¿De dónde lo sacaste?”. “¡Bueno, pusiste poca sal en la ensalada!”, dijo él. ¿Tan susceptibles suelen ser los hombres?
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  • Con mi esposa siempre nos peleamos cuando tenemos que elegir algo porque ella no puede tomar sus propias decisiones. Por ejemplo, cuando le pregunto: “¿Qué película vamos a ver?”, siempre responde: “No sé, elige tú”. A todas las mujeres les gusta ir de compras, pero cuando María va a la tienda, no se lleva nada para ella misma. Simplemente no puede decidir entre un suéter azul y uno naranja, pantalones o un vestido, etc. ¡Incluso nos peleamos recientemente porque eligió una salchicha en un supermercado después de pensarlo por 40 minutos!
  • Con mi esposa nos peleamos por un sueño: soñó que la estaba engañando con una mujer. Lloró toda la mañana en el baño, sin dejarme decir nada, y se fue a la casa de su madre. Luego me explicó todo de esta manera: “Si me has engañado en un sueño, es porque piensas en ello en la vida real”. ¡Mujeres! Por suerte pude convencerla de mi fidelidad y amor. Ahora, entre nosotros, está todo bien.
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  • Un día, mi esposo y yo nos peleamos por un bote mayonesa. Le pregunté si quedaba algo después de servirse en su plato (porque estaba haciendo una lista de compras). Él respondió que algo quedaba. ¡Pero un envase vacío estaba en el tacho de basura! Yo dije: “Bueno, no quedó nada, entonces anotaré que hay que comprar”. Él dijo:” ¿Preguntaste por este motivo? Entonces, sí, compra más. Simplemente no quería que te enojaras por el hecho de que me la había comido toda”. ¡Qué demonios! La única razón por la que me enfadé fue por su mentira.
  • Siempre peleamos con mi esposa porque ella lava la ropa de noche. Todos los días tengo que levantarme temprano para ir a trabajar. Al mismo tiempo, ella se queda en casa y se dedica a las tareas domésticas y cuida a nuestros hijos. Todo lo que quiero es dormir tranquilamente por la noche. Pero tan pronto como llega esa hora, mi esposa se convierte en Cenicienta y va a lavar la ropa. No puedo dormirme por el ruido que hace, y siempre nos peleamos por eso. Ella dice que no tiene tiempo durante el día. No puedo entenderla. El lavado en nuestra familia es la principal causa de conflicto.
© Take This Waltz/bellmedia
  • Mi novio está loco. La otra semana nos peleamos por una tontería, pero él se ofendió mucho. Fue a mis cuentas de Facebook, Instagram y Twitter, y eliminó todos sus “Me gusta”. Luego, con orgullo, me lo contó. ¡Estamos juntos hace 5 años, qué clase de persona se tomaría el tiempo suficiente para eliminar todo eso! Al final nos reconciliamos. Pero lo más divertido fue que él puso de nuevo todos sus “Me gusta”. Me reí tanto que volvimos a pelearnos.

 

ref: genial.guru